Entrevistas
A la cama con Carolina Pampita" Ardohain
(Extraído de Revista Hombre)
(Enero 2004)
Ahora está casada y enamorada, a prueba de acosadores y
mirones. Lo que no perdió Carolina -o sea, Pampita- es
ese aire naïf que aflora entre sus gestos y sus respuestas.
Lo que sigue
es la primera producción hot que realizó para el
2004. Un privilegio sólo para HOMBRE. Lo único que
no nos contestó fue su número de teléfono.
¿Por qué será?
-Cómo
es tu noche ideal?
-No es necesariamente una sola. Puede ser mirando una película,
comiendo un helado, en mi casa. ¡Cuando estoy en casa no
lo puedo creer!
-Bueno, la
pregunta apuntaba un poco más allá…
-No, no pienso decir nada (Ríe). ¡Mi marido me va
a matar!
-OK, vayamos
por otro lado: ¿sos dormilona?
-Antes sí. Ahora, por el trabajo, cada día menos:
me acostumbré a dormir poco.
-¿Cómo
es despertarse con vos?
-Me levanto de un salto y salgo apuradísima.
-¿Nunca
un desayuno en la cama?
-¡Nooo! Tengo mil cosas para hacer, y me despierto acordándome
de la agenda del día: darle de comer al perro, llevarme
una barra de cereal, el cargador del celular. El desayuno es en
la cocina. Y aunque no trabaje, me levanto temprano.
-¿Algo
de malhumor, cada tanto?
-No: mi humor es constante. Si no trabajo, porque estoy más
relajada. Pero trabajar también me da alegría, porque
es lo que me gusta.
-Hay cosas
que te cambian el humor., vamos…
-Sí: la injusticia. Cuando veo una injusticia en este país,
me conmuevo. Lloro mucho. Por el noticiero, por las emociones,
por las fotos… y también por que me quieran mucho.
Las cosas lindas me emocionan re fácil.
-¿Te
gusta jugar a ser objeto de deseo?
-Sí: no me da vergüenza ser sexy. Es que todo el mundo
seduce: el que te vende un producto en un comercial, los medios
de comunicación, la música… Todo es seducción.
-¿Cómo
fue venir a Buenos Aires a los 17 años?
-Un día tuve la oportunidad de hacerlo y lo aproveché
al máximo.
-¿Querías
ser modelo, actriz o conductora?
-Podía ser cualquiera de esas opciones. Empezó mi
carrera como modelo al mismo tiempo que empecé a trabajar
como notera en "El Rayo". El modelaje se potenció
mucho con la televisión, y sirvió para que la gente
me conociera más rápido. Poderme ver me sirvió
para sentirme más cerca de las personas.
-Personas
que –once de cada diez- quieren algo más que conocerte.
O al menos, algo distinto.
-Me llega mucho el amor de la gente.
-Y alguna
que otra propuesta también.
-¡Para nada! La gente ya sabe con quién está
hablando.
-¿Se
asustan cuando te ven?
-Sí, eso sí… Antes de que me conociera Martín
(Barrantes, su esposo desde el 30 de noviembre del 2002) estuve
unos meses solterísima. No me invitaban a charlar, ni a
tomar un café. Pero no me desesperaba: lo manejaba tranquila.
Seguramente, creen que soy más fuerte.
-Te ven desinhibida.
-En el trabajo me encanta. Pero en mi vida personal no soy tan
extrovertida.
-Te transformás…
-Cuando se enciende la cámara, cambio. Me gusta transformarme,
para después volver a mi normalidad. Pero en ese momento
cambio un montón, soy otra.
-¿Seguís
disfrutando el laburo como el primer día?
-Al principio, me ponía un vestido y me sentía ¡una
princesa! Después me empezó a parecer natural. Pero
no puedo decir que no lo disfruto. Además, me siento como
agradecida por hacer lo que me gusta.
-¿Tenés
amigas en la profesión?
-Compañeras sí, amigas no. Mis amigas son de afuera,
las tenía de antes. Ellas me hacen sentir que soy yo, me
conocen de verdad.
-¿Es
difícil tener amistades en tu trabajo?
-No. Están todas en la misma situación: vinieron
del interior, muchas no ganan nada, están todas en la misma.
Hay una fantasía generada en torno a ellas, pero son chicas
re normales, van a la universidad, hacen su vida.
-La competencia
existe. ¿O nunca te diste cuenta?
-Pero sin maldad. Todas quieren estar en el mejor lugar. Es algo
normal, ¿no?
-La historia
de la chica venida del interior tiene mucho que ver con vos. ¿Cómo
fue el salto a la ciudad?
-Al principio me cansaba mucho. Todos los viajes eran largos,
y había que esperar los colectivos demasiado. Los primeros
tiempos me acostaba y me desmayaba del cansancio. Pero me acostumbré
al ritmo. A la larga, te acostumbrás.
-¿Tu
familia te acompaña?
-A mi mamá, que sigue en Santa Rosa, no le gusta venir
a Buenos Aires: es peligroso, se cansa, se estresa. La calidad
de vida en el interior es distinta. Mi mamá acá
vive con miedo.
-¿Y
tu vida acá cómo es?
-Soy re normal… Aburrida, te diría. Me encanta estar
en casa, tomar mate con mis amigos. Me divierte más comer
empanadas en casa que ir a un evento.
-¿Ahora
que estás en pareja, ¿la fantasía era mantener
la independencia o casarte?
-La fantasía era enamorarme y estar contenta. Y en eso
tuve mucha suerte.
-¿Encaraste
o esperaste?
-Me gusta esperar. En eso soy re machista. Que el hombre te busque,
te conquiste. Tiene que hacer sentir que es el hombre.
-Aunque te
mueras de ganas.
-Sí, me quedaría esperando eternamente.
-O sea que
te pasó.
-Si me lo perdí, no valía la pena.
-¿Martín
encaró, entonces?
-Se acercó él… Tardamos un montón,
porque éramos del mismo grupo de amigos. El día
que se
acercó le dije: "no puedo creer lo que me hiciste
esperar". Pero él quería estar seguro. Y funcionó.
-¿Qué
te seduce en un hombre?
-Los detalles, las cosas simples: la palabra justa, el sentirme
protegida, acompañada. No soy materialista. Me encanta
más una canción, una florcita de ésas de
la calle. Pero me interesa que cuiden el detalle: saber que se
acuerda de mí. Ni siquiera "el" regalo: al contrario,
no me gusta mucho gastar en cosas muy caras.
-¿Y
en la intimidad, qué te enamoró de Martín?
-Que me siento cómoda: me conoce de verdad, no se come
el personaje. Sabe las cosas que me gustan, me conmueven. A todo
lo demás no le da importancia.
-¿Cómo
sobrelleva tu imagen de sex symbol, tu carrera?
-No es que no se dé cuenta, sino que… (pausa larga)
es un tema que no entra en nuestra casa. Nosotros formamos otro
mundo, con otras cosas. Y no hay influencia de nuestros trabajos.
-Hasta que
mira alguna foto tuya. Por ejemplo, cuando lea HOMBRE.
-Tal vez le dé impresión alguna foto. Que otros
hombres puedan mirarlas. El mira una vez sola las fotos: después,
nunca más. Pero está acostumbrado, porque me conoció
así. Sabía que venía con el paquete.
Pampita
se suma al espectáculo del año
(Extraído de El Nuevo Día - Bolivia) (Diciembre
2003).
Puro carisma, así es la Top argentina Carolina Ardohain,
más conocida como “Pampita”. De vendedora de
ropa a diva de las pasarelas con tan sólo 1.69 metros,
es considerada la modelo más sexy de ese país y
ahora está en Santa Cruz por primera vez, invitada por
Pablo Manzoni para el show de Las Magníficas de esta noche.
Bastante sencilla y muy cancheadora con los periodistas dio una
probadita de su encanto y profesionalismo a las cámaras
e invitó al evento que ya hace eco en el país del
tango, famoso también por sus modelos.
La modelo tiene 23 años, empezó en el modelaje hace
tres y pertenece a la prestigiosa agencia de Pancho Dotto.
Tu incursión
en pasarelas fue una historia como la de la Cenicienta, ¿cómo
la calificás?
De promotora de venta a las pasarelas y de ahí a la fama,
fue una transición que me tomó por sorpresa, pero
te puedo decir que siempre soñé con ello. Durante
nueve años bailé ballet, por lo que estaba ya acostumbrada
a las cámaras y al contacto con la gente, no me provocaba
ni vergüenza, al contrario me parecía natural estar
ahí.
¿Es
difícil llegar hasta donde estás en el modelaje?
Para mí es un privilegio que me hayan dado la oportunidad.
Es un trabajo en el que uno se esfuerza por mantenerse, la que
llegó a ese lugar lo cuida y la que no llegó se
esfuerza por llegar.
¿Cómo
es la competencia con otras modelos famosas?
Como en cualquier otro trabajo, la competencia sirve para que
uno crezca, para que el desafío sea más grande y
en mi caso sirvió mucho para que la gente responda a mi
favor y se sientan identificados.
¿En
Argentina se puede vivir del modelaje?
Esta profesión te abre otras puertas, te llegan ofertas
para tener tu propia marca y trabajar en televisión. En
un día uno gana lo que otra gana en un mes, pero no es
para que se crean que es así todo el tiempo. Hay pocos
desfiles importantes en el año, más que nada hay
que procurar hacer desfiles en el exterior y comerciales.
¿Qué
es lo que más disfrutás de tu profesión?
Yo me enamoro de las cámaras y también de la pasarela,
disfruto ambas cosas, por eso te puedo decir que hay Pampita para
rato. Lo importante es ser profesional y tener un feeling con
la gente.
¿Harías
desnudos?
No tengo nada en contra de mostrar el cuerpo, siempre y cuando
sea algo de calidad y buen gusto. Todo depende a qué nivel
lo haces y las expectativas que se tengan.
¿Es
tu esposo celoso?
No, porque él me conoció trabajando como modelo
y nunca me lo prohibió.
¿Estás
a gusto en Bolivia?
Esta es mi primera vez en Bolivia, estoy encantada, hace tiempo
que estaba la propuesta, así es que me vine.
¿Qué
opinás de Las Magníficas?
Que son Magníficas en serio, son lindas, muy latinas, tienen
una cosa fuerte, sexy y una sonrisa increíble.
¿Qué
les falta para proyectarse en el plano internacional?
Nada, me parece que pueden trabajar afuera. Yo las vi en el desfile
de Giordano y eran unas profesionales, que salían a la
pasarela con todo y la rompían.
Lograban mucha
conexión con el público que es bien de la cosa latina
y a veces las argentinas no la tenemos.
Pampita:
"Siempre quise ser artista"
(Extraído de Revista Gente) (Noviembre 2003)
Saltó al mundo fashion hace tres años, hasta convertirse
en la modelo más solicitada del país. Su apodo ya
es un sello indiscutido.
Una -Ana Carolina
Ardohain- nació, según asegura ella misma, hace
22 años en General Acha. La otra -Pampita- despertó,
gracias a Pancho Dotto, hace tres temporadas, en Capital Federal.
Por suerte, ambas ingresan en Editorial Atlántida juntas,
dentro del mismo cuerpo.
Ana Carolina
Ardohain, contando su historia: "Siempre quise ser artista.
De chica miraba los Personajes de GENTE y pensaba: 'Ojalá
alguna vez me llamen'. ¡Imaginate mi felicidad al ser convocada
en el número 2.000!". Pampita, agregando su presente:
"Sé que ante una cámara me transformo y dejo
de ser la verdadera chica familiera y común para mutar
en la mujer provocadora y ratonera, mi mejor personaje de ficción",
considera.
La fórmula
muchacha sencilla-dama hipersexy le ha valido filmar 20 comerciales
de tevé en Latinoamérica, encabezar el catálogo
de Victoria´s Secret y la gráfica de ropa interior
Vanity Fair, participar en la tira Rebelde way, co-conducir El
Show de Flo en Televisión Española ("Apuesto
a un porvenir relacionado con la pantalla chica", confiesa),
recorrer medio mundo fashion y rechazar ofertas de lo más
variadas y sorprendentes.
Pampita:
"Yo no compito con las demás, sino conmigo misma"
(Extraído de Revista Gente) (Septiembre 2003)
Divina como siempre, en esta producción muestra y demuestra
por qué es la modelo más popular de la Argentina,
cosa que no todas sus colegas están dispuestas a aceptar.
La guerra de las top ya está instalada, y ella, sin buscarlo,
está en el centro de la polémica por una supuesta
discriminación que recibió de parte de otras top.
Además, para completar, existe un rumor que la toca muy
de cerca: se dice que está en crisis con su marido, Martín
Barrantes. La interna del mundo fashion, los desfiles, las envidias
y el precio de ser una superdiosa.
Flower Power:
septiembre es un tópico de la floricultura, una marca del
calendario que siempre, indefectiblemente, activa el mismo resorte
primaveral en el ánimo de todos. Carolina Ardohain, para
todos y desde hace tiempo Pampita, cubre su cuerpo con un ramo
de fresias sobre un campo interminable cubierto de flores silvestres
en un rincón de Los Cardales. La lente congela, una y otra
vez, en diferentes posturas, el cuerpo sinuoso y sensual. El sol
va y viene. Y Pampa sólo lleva un microbikini sobre la
piel. La primavera, que va dejando de ser una promesa, se derrama
sobre ella, por momentos, entibiándola.
Hay que decirlo:
la primavera funciona, además de lo que pueda indicar cierta
euforia estudiantil, como la víspera del verano que llegará
después, su anuncio o su presagio. Al respecto, Pampita
confiesa: "Como siempre, me estoy preparando con todo para
este verano. Ahora estoy haciendo muchos desfiles en el interior".
Tuvo su primera
experiencia televisiva al frente a El Rayo, durante el 2001. Hoy,
Canal 13 piensa que puede ser la cara de un nuevo programa para
el 2004. De hecho, pasó las pruebas de chica-conductora
que le tomaron en la emisora, donde quedaron conformes con su
performance frente a cámara. Hace un tiempo fueron las
idas y vueltas entre Madrid y Buenos Aires. Hoy es, una vez por
año, la temporada de castings en Nueva York, donde suele
hacer fotos para Vanity Fair. Y lo que viene… bueno, sin
adelantarse demasiado, lo que viene por ahora es el verano. "Seguro
en enero nos vamos a Punta del Este con Pancho y todas las chicas".
"…con
Pancho y todas las chicas" queda sonando. Durante las últimas
semanas, desde que Roberto Giordano debió elegir a las
top que lo acompañarían en su saludo final durante
el desfile que realizó en las Cataratas del Iguazú,
Carolina estuvo en el centro de una polémica que incluyó
celos, envidias, silencios y hasta un apodo secreto de parte de
algunas de sus colegas. Un apodo con un indudable tinte de subestimación:
"muqui", una suerte de apócope de "mucamita".
No todas las chicas, las otras chicas, saben llevarse con la idea
de que Carolina sea, indudablemente, la modelo más popular
de la Argentina.
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